en_andalucia

¿Qué puede hacer por ti el coaching terapéutico?

– ¿Te das cuenta qué desde que has llegado no paras de repetir una y otra vez lo mismo?
– Pero, es que…
– Pero, es que… ¿qué? ¿crees qué no te he entendido?
– Sí, ya, pero es que no quiero dejarme nada.
– ¿Qué pasaría si te dejaras algo?
– Es que no quiero dejarme nada.
– Ok, lo he entendido, no quieres dejarte nada, pero yo te pregunto qué pasaría si te dejaras algo.
– Mmm.
– ¿A quién quieres convencer?
– ¿Qué a quién quiero convencer?
– Hace rato que no me lo estas contando a mi.
– ¿Entonces a quién se lo estoy contando?
– Solo te lo estás diciendo a ti misma, una y otra vez.
– ¿Y por qué hago eso?
– Dímelo tú.
– La verdad, no tengo ni idea.
– ¿Qué pasa cada vez que lo dices?
– Que me cabreo más y más.
– ¿Y eso es lo qué quieres?
– No te entiendo.
– Si es lo que quiere, lo estás haciendo genial, pero si no replantéatelo.
– Pero es que…
– ¿Otra vez?
– Montse, no puedo dejar de pensar en ello.
– Estás centrando todo tu foco de atención en el tema, solo tienes que desviar el foco, es decir céntrate en otra cosa.
– Lo intento, pero al momento sin saber cómo vuelvo.
– Requiere un esfuerzo por tu parte, desvíate las veces que haga falta hasta que lo consigas.
– No puedo.
– ¿No puedes o no quieres? Repito, si es lo que quieres está bien, no hay problema. Pero cuenta que cada vez que lo repites, lo fijas más en tu cerebro y se hace más real y más creíble para ti.
– ¿Quieres decir qué no paro de repetir lo mismo por que quiero afianzarlo?
– ¿Cómo te resuena?
– ¡Fatal!

Dando un enfoque diferente haces las cosas difíciles más fáciles.