en_el_paseo

¿Qué puede hacer por ti el coaching terapéutico?

– No sé decir “No”.
– ¿A qué te refieres exactamente?
– Cuando quiero decir “No”, no puedo, simplemente no me sale.
– Y en lugar de decir “No”, ¿qué sale?
– Un bueno, un de acuerdo, un desde luego, un sí, sin problemas…
– Pero en realidad ¿quieres decir “No”?
– Sí, no quiero hacer lo que me piden…pero, no puedo.
– Bien, ¿qué ocurriría si digieras “No”?
– No lo sé, no me lo he planteado, solo sé que no puedo.
– ¿Qué es lo que te gustaría?
– Poder decir “No” cuando no quiera hacer algo.
– Bien ¿y qué te lo impide?
– Ya te lo he dicho, no lo sé.
– De acuerdo, cierra los ojos, he imagina una situación en la que querías decir “No” y no pudiste. ¿Sí?
– Sí.
– Ok, ¿cómo te sientes?
– Mal.
– Bien ahora quiero que te quedes en el justo momento en que te hacen la petición.
– Sí.
– Perfecto, visualiza, siente que estas con esa persona, la cual te está pidiendo algo que no quieres hacer, ¿sí?
– Sí.
– Perfecto,  no respondas, quiero que te la quedes mirando sin decir nada.
– Vale.
– Bien, ahora quiero que pienses en que te está pidiendo.
– De acuerdo.
– ¿Quieres hacerlo?
– No.
– ¿Cómo se lo podrías hacer saber?
– Le podría decir que no me va bien.
– Perfecto, ahora quiero que mires a los ojos a la persona que tienes en frente y que le digas que no te va bien.
– Se va a molestar.
– ¿Se va a molestar?
– Sí.
– ¿Cómo lo sabes?
– Mmm…
– ¿Qué ocurre?
– Me siento muy rara.
– Define me un poco mejor este sentimiento. Tómate tu tiempo.
– Es como si fuera a hacer algo malo.
– Negarte a hacer algo ¿no es correcto?
– ¡Exacto!
– ¿Quién lo dice?
– Todo el mundo.
– ¿Todo el mundo?
– Sí.
– ¿Todo, todo, todo el mundo?
– Bueno la mayoría.
– ¿Qué mayoría?
– Mmm…la verdad, no lo sé.
– ¿Entonces?
– No me lo había planteado.
– Bien, vuelve a la visualización y dile a la persona que te está pidiendo que hagas algo que no quieres, que no te va bien.
– Ok.
– … -silencio.
– Ya. -responde al cabo de un rato-
– ¿Qué tal?
– Estaba muy nerviosa, y me ha costado…pero se lo he dicho.
– … -silencio.
– Y no ha pasado nada, ¡nada!
– ¿Nada?
– No, me ha mirado y me ha dicho, vale.
– ¿Vale?
– Sí, ¡¿te lo puedes creer?!
– ¿Cómo te sientes?
– ¡Genial!
– Perfecto, hoy hemos visto una creencia limitadora. Negarse a algo no es correcto. Por hoy es suficiente, quiero qué practiques más en casa y nos vemos la próxima semana.

Dando un enfoque diferente haces las cosas difíciles más fáciles.