Hacía años que no me regalaban la tradicional mona de Pascua, y ha sido una sorpresa cuando, al estar de visita en casa de mis padres, el papá me ha sorprendido apareciendo con una mona moníssima (valga la redundancia).

20120404_06

Ayer en muchas comunidades de España se habían terminado las vacaciones, en Catalunya la vuelta a la realidad ha tocado hoy, cuando hemos tenido que regresar a nuestras respectivas rutinas (aunque, considerando que mañana es la Diada de Sant Jordi, en parte estamos todavía de vacaciones).

Además la sorpresa ha sido doble al ver que mi mona y huevo de pascua en adorables tonos rosas y lilas es de una pastelería con solera, de calidad y mucho valor afectivo como la Pastisseria Santa Gemma (Calle Capitán Arenas 11), una pastelería y confitería reconocida por sus exquisitas pastas y deliciosos dulces.

Esta pastelería, garantía de seriedad y calidad, permanece en mi recuerdo a la salida del cole cuando era pequeña, ya que, cuando me venía a buscar mi tía abuela y bajaba Capitán Arenas desde Major de Sarrià, solíamos visitar la iglesia que da nombre a la pastelería (y que está justo en frente) y, a menudo sucumbíamos a la tentación de algún dulce.

La mona de Pascua es un alimento típico de las regiones murciana, valenciana, catalana, aragonesa y castellano-manchega. Un alimento similar, denominado roscón o “roscu” de Pascua y que se sirve en tales fechas es típico en Asturiasy Galicia. Es una torta de la Pascua cuya degustación simboliza que la Cuaresma y sus abstinencias se han acabado.

El nombre proviene de la munna, término árabe que significa «provisión de la boca», regalo que los musulmanes hacían a sus señores. La mona es un postre de gran tradición en todo el Mediterráneo. Este dulce posee fama en Murcia y está asociado a las fiestas de Semana Santa, aunque se puede encontrar durante todo el año en las diferentes confiterías de la capital murciana.En la Comunidad Valenciana, islas Baleares y en Cataluña se come solamente el día de Pascua.

Tradicionalmente el padrino regala la mona a su ahijado el Domingo de Pascua después de misa. El Lunes de Pascua es tradición que se reúnan dos o tres familias o un grupo de amigos y que vayan a comer la mona juntos a algún lugar, en un festín en el que no faltan las chuletas de cordero, conejo a la brasa, la paella (en nuestro caso consomé con tagliolini y pollo al horno con patatas) y, sobre todo, el vino. En muchas poblaciones las pastelerías compiten para exhibir en su escaparate la escultura de chocolate más espectacular, que puede ser una maqueta de un edificio una figura de un personaje popular o un conjunto de tartas con figuras de chocolate. Este alimento propio del lunes de Pascua, la mona, y la costumbre de hacer una salida al campo para comerlo en familia ha acabado dando nombre al día, que para muchos es “el día de la mona”.