en_el_embarcadero

¿Qué puede hacer por ti el coaching terapéutico?

– Montse me encuentro desfasada.
– ¿Desfasada?
– Sí, ya se que no soy una cría, y que ya han pasado un años, pero…
– ¿Pero?
– Nada es igual, todo ha cambiado, la música, la gente, incluso la forma de bailar. Aunque no te lo creas, yo triunfaba en las pistas.
– … -silencio-
– Y ahora… nada es igual, soy una vieja, nunca creí que yo diría algo así, pero es la realidad.
– … -silencio-
– Mi matrimonio se rompió, fue doloroso pero los dos, llegamos a la conclusión que era mejor así. Demasiados años juntos, lo quiero mucho, pero como a un amigo, hace tiempo que no había pasión, ni… nada.
– ¿En qué te puedo ayudar?
– Mmm… la verdad, no lo se, estoy perdida, me siento perdida.
– ¿Dejar de estar perdida sería un principio?
– Sí,
– Perfecto ¿hacia donde ibas antes de perderte?
– ¿…?
– Bien, empecemos desde el principio, si no he entendido mal, quieres a tu marido pero como a un amigo, ya no hay pasión y decidís romper el matrimonio, ¿voy bien?
– Sí.
– Una vez que te has separado has vuelto a tu vida de soltera, ¿si?
– Exacto.
– Y te has dado cuenta de que las cosas ya no son como antes.
– Sí, sí y sí.
– Perfecto, si marcara en este papel una línea, imagina que el inicio es tú punto de partida, darte cuenta de que tu matrimonio no puede seguir avanzando, seguimos el recorrido de la línea y vemos que el camino que has escogido es separarte y volver a la soltería tal y como la dejaste ¿Si?
– Creo que sí.
– Entonces que hay al final de la línea ¿cuál es, el destino que quieres alcanzar? ¿Cuál es tu objetivo? ¿Qué quieres lograr con esta actitud?
– Volver a sentirme viva.
– Bien, el objetivo que hay al final de la línea, es volver a sentirte viva ¿y cómo sabrás que lo has logrado?
– ¿Cómo sabré que lo he logrado?
– Sí, como sabré yo que lo has logrado.
– Porque te lo diré.
– No vale, tengo que darme cuenta sin que me lo digas, quiero saber ¿qué cambio habrá en ti, para que tu y yo sepamos que lo has logrado?
– Estaré de mejor humor, sonreiré más, cambiare la forma de vestir, me maquillare, me pondré zapatos de tacón. Los ojos y la piel tendrán otro brillo.
– Perfecto, ¿sigues estando perdida?
– ¡No, ya no!

Continuará…

Dando un enfoque diferente haces las cosas difíciles más fáciles.